8 feb. 2012

Escondo mi tristeza detrás de un puñado de risas, y así me resulta todo más fácil. Y no, no es que no tenga problemas, o que las cosas no me afecten, es que yo las almaceno; las meto en una bolsa, y con cada risa, las intento enviar dentro, más dentro, donde casi no las pueda ver, aunque... tiene un inconveniente, que de vez en cuando, la bolsa... explota.

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